Terminator: el destino oscuro

Hace tres décadas, James Cameron, Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton volvieron a unir sus fuerzas para hacer la secuela más grande, más mala y más llamativa de la historia. Esta es la historia de cómo las máquinas se apoderaron de Hollywood.
James Cameron quería un villano hecho de metal líquido. En la fase de brainstorming para Terminator 2: Judgment Day, sabía que la secuela de su primer gran éxito tenía que tener algo que nadie hubiera visto antes. Algo que, a principios de los 90, ni siquiera se había intentado. Se le ocurrió la idea del T-1000, un androide asesino aparentemente hecho de mercurio fluido que podía transformarse en cualquier otro organismo. Y para cuando terminó, había creado uno de los mayores momentos de «¡mierda!» del cine del siglo XX.
Sin embargo, esta epopeya de ciencia ficción, estrenada esta semana hace 30 años, se basó en algo más que en la magia técnica. Para su director, T2 es la historia de un niño y el padre que nunca tuvo. La secuela no funcionaría sin un fuerte vínculo entre el personaje reprogramado del título y el adolescente al que se envía al pasado para protegerlo. «Seguro que habrá grandes y estruendosas secuencias de acción, pero el corazón de la película es esa relación», dice Cameron desde su casa en Nueva Zelanda. «Siempre me ha gustado El Mago de Oz. Esta película trata de que el Hombre de Hojalata consiga su corazón».

Piraña ii: el desove

Aunque las entradas anticipadas se han agotado en línea, habrá algunas entradas adicionales que se podrán comprar en la puerta por orden de llegada la noche del espectáculo. La taquilla y las puertas se abrirán aproximadamente una hora antes del espectáculo. Para los espectáculos que se han agotado en línea, la compra de entradas en persona está limitada a 2 entradas por persona.
En la innovadora y poderosa continuación de James Cameron de su hito de la ciencia ficción, dos organismos cibernéticos -uno programado para matar y otro para proteger- son enviados al pasado para localizar a un adolescente John Connor, la mejor esperanza de supervivencia del futuro. Las trepidantes escenas y los vanguardistas efectos especiales brillan en una de las mejores secuelas del cine, mientras que su icónico reparto (Arnold Schwarzenegger, Linda Hamilton, Edward Furlong, Robert Patrick) aporta una sorprendente credibilidad a sus papeles.
«Más elaborada que la original, pero igual de astutamente elaborada, combina inteligentemente los elementos más exitosos de su predecesora con una serie de nuevos giros para producir un viaje infernal». – Kenneth Turan, Los Angeles Times

Terminator 2 imdb

Terminator 2 – Judgment Day (título original: Terminator 2: Judgment Day) es una película de ciencia ficción de 1991 dirigida por James Cameron y secuela de la película Terminator de 1984.
Sin embargo, esto se contradice con otra escena en la que el T-1000 utiliza un ordenador de la policía para encontrar la dirección de John Connor. La pantalla del ordenador también muestra la edad y la fecha exacta de nacimiento del hombre buscado. Así, tiene diez años en el momento de la película y nació el 28 de febrero de 1985, lo que significa que la película sólo puede tener lugar entre el 28 de febrero de 1995 y el 27 de febrero de 1996.
ConPart Verlag publicó la adaptación al cómic de la película en los países de habla alemana en 1991 como un especial de cómic de la película del Universo Marvel. Publicada en el original estadounidense por Marvel Comics, la historia en tres partes fue escrita por Gregory Wright y dibujada por Klaus Janson[19].

Ver más

El T-1000 es un personaje ficticio de la franquicia Terminator. El T-1000, un androide asesino que cambia de forma, es el principal antagonista de Terminator 2: Judgment Day, así como un antagonista menor en Terminator Genisys y en la atracción del parque temático T2 3-D: Battle Across Time. Un Terminator similar, denominado T-1001, aparece en la serie de televisión de Fox, Terminator: Las crónicas de Sarah Connor[1].
En las películas, el T-1000 fue creado por el principal antagonista de la franquicia, Skynet, una máquina de inteligencia artificial que dirige sus creaciones robóticas contra la Resistencia Humana en una guerra total. El T-1000 se describe en Terminator 2 como compuesto de metal líquido, o de una polialegación mimética (nanorobótica) que puede manipular para adoptar diversas formas. Además de ser capaz de camuflarse asumiendo la apariencia de un objeto anodino o de adoptar la apariencia de otros humanos a los que elimina en la búsqueda de sus objetivos, las habilidades de cambio de forma del T-1000 le permiten convertir sus manos en cuchillas punzantes, deslizarse a través de aberturas físicas rezumando su forma líquida, y reformarse instantáneamente de cualquier daño físico. [2] En el prólogo de la novela de la película se explica además que el T-1000 fue creado mediante nanotecnología y que es un «nanomorfo», capaz de escanear la estructura molecular de lo que toca y de imitarla visualmente[3].