Diferentes teorías sobre la evolución de la vida

La evolución es el cambio en las características heredables de las poblaciones biológicas a lo largo de las sucesivas generaciones[1][2] Estas características son la expresión de los genes que se transmiten de padres a hijos durante la reproducción. En cualquier población tienden a existir diferentes características como resultado de la mutación, la recombinación genética y otras fuentes de variación genética[3] La evolución se produce cuando los procesos evolutivos, como la selección natural (incluida la selección sexual) y la deriva genética, actúan sobre esta variación, dando como resultado que ciertas características se vuelvan más comunes o raras dentro de una población[4] Las circunstancias que determinan si una característica debe ser común o rara dentro de una población cambian constantemente, dando como resultado el cambio de las características heredables que surgen a lo largo de las sucesivas generaciones. Este proceso de evolución ha dado lugar a la biodiversidad en todos los niveles de la organización biológica, incluidos los niveles de las especies, los organismos individuales y las moléculas[5][6].

Deriva genética

La evolución es el cambio en las características heredables de las poblaciones biológicas a lo largo de las sucesivas generaciones[1][2]. Estas características son las expresiones de los genes que se transmiten de padres a hijos durante la reproducción. En cualquier población tienden a existir diferentes características como resultado de la mutación, la recombinación genética y otras fuentes de variación genética[3] La evolución se produce cuando los procesos evolutivos, como la selección natural (incluida la selección sexual) y la deriva genética, actúan sobre esta variación, dando como resultado que ciertas características se vuelvan más comunes o raras dentro de una población[4] Las circunstancias que determinan si una característica debe ser común o rara dentro de una población cambian constantemente, dando como resultado el cambio de las características heredables que surgen a lo largo de las sucesivas generaciones. Este proceso de evolución ha dado lugar a la biodiversidad en todos los niveles de la organización biológica, incluidos los niveles de las especies, los organismos individuales y las moléculas[5][6].

Selección natural

La teoría de la evolución engloba la opinión científica bien establecida de que la vida orgánica de nuestro planeta ha cambiado durante largos periodos de tiempo y sigue cambiando mediante un proceso conocido como selección natural.

A Charles Darwin, el naturalista del siglo XIX, se le atribuye el mérito de la teoría, no porque fuera la primera persona en sugerir que se produce la evolución, sino porque propuso (en su texto seminal de 1859, Sobre el origen de las especies) un mecanismo que explica el proceso de cambio.

La segunda palabra polémica es «evolución», porque hay quien sostiene que no hay pruebas suficientes para apoyar la idea de que las especies cambian con el tiempo. Los defensores de este último punto de vista se apoyan en el doble uso de la palabra teoría para confundir las cuestiones.

Alguien podría proponer una teoría sobre por qué perdió un equipo de fútbol, lo que podría dar lugar a un animado debate con otros aficionados al fútbol precisamente porque las teorías en discusión se derivan de meras especulaciones y suposiciones no probadas.

Cuando los científicos utilizan la palabra teoría, se refieren a un conjunto de principios o leyes desarrollados a lo largo de muchos años mediante rigurosas pruebas de hipótesis. Dichas teorías están respaldadas por fórmulas matemáticas y líneas de evidencia que, en conjunto, explican una serie de observaciones.

Diferentes teorías de la evolución

Las famosas palabras iniciales, «Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos», de la novela de Charles Dickens de 1859 Historia de dos ciudades se referían al periodo de la Revolución Francesa. Pero también podría haber estado describiendo la experiencia de su contemporáneo Charles Darwin con su teoría de la evolución por selección natural. Darwin nació en el mejor momento, en 1809, cuando las condiciones eran muy propicias para el florecimiento de su teoría, pero murió en 1882, en el peor momento, porque existía el peligro real de que pronto fuera asesinada. La némesis de Darwin fue el eminente físico Lord Kelvin, y el arma utilizada contra él fue la edad de la Tierra.

Varias teorías de la evolución son anteriores a Darwin, pero sea cual sea la versión que se prefiera, una cosa está clara: se necesita mucho tiempo para que sus consecuencias se resuelvan. Es difícil precisar cuánto tiempo, pero se creía que se necesitaban decenas o cientos de millones de años. A partir de 1650, la teoría dominante sobre la edad de la Tierra, basada en el trabajo del obispo Ussher, de Isaac Newton y de muchos otros eruditos que utilizaban diversas fuentes textuales, era que tenía unos 6.000 años.