La constitución de españa

La historia constitucional de España se remonta a la Constitución de 1812. Tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, unas elecciones generales en 1977 convocaron a las Cortes Constituyentes (el Parlamento español, en su calidad de asamblea constituyente) con el fin de redactar y aprobar la Constitución.

Entre los miembros elegidos de las Cortes se seleccionó un grupo de siete miembros para trabajar en un proyecto de Constitución que se presentaría al organismo. Estos fueron conocidos, según los medios de comunicación, como los «padres de la Constitución». Estas siete personas fueron elegidas para representar el amplio (y a menudo, profundamente dividido) espectro político dentro del Parlamento español, mientras que el papel principal se le dio al entonces partido gobernante y ahora extinto Unión de Centro Democrático (UCD).

El escritor (y senador por designación real) Camilo José Cela pulió posteriormente la redacción del proyecto de Constitución. Sin embargo, dado que gran parte del consenso dependía de mantener la ambigüedad de la redacción, se aprobaron pocas de las reformulaciones propuestas por Cela. Una de las aceptadas fue la sustitución del arcaico gualda («color de soldadura») por el simple amarillo en la descripción de la bandera de España[cita requerida].

Constitución española de 1931

Extensión territorial Imperio españolAprobada19 de marzo de 1812Aprobada12 de marzo de 1812Firmada porPresidente de las Cortes de Cádiz174 diputados4 secretariosEn vigor19 de marzo de 1812 (primera vez)1 de enero de 1820 (segunda vez, de facto)1836 (tercera vez, de facto)Derogada4 de mayo de 1814 (primera vez)Abril de 1823 (segunda vez)18 de junio de 1837 (tercera vez)

Cuando el rey Fernando VII volvió al poder en 1814, disolvió las Cortes y derogó la Constitución, restableciendo la monarquía absoluta. La constitución fue restablecida durante el Trienio Liberal (1820-1823) y de nuevo en 1836-1837 mientras los progresistas preparaban la Constitución de 1837. Fue un importante modelo para las constituciones posteriores en España y en Hispanoamérica[5].

Hasta la invasión napoleónica de España en 1808, Fernando VII gobernó como monarca absoluto. Napoleón forzó la abdicación de Fernando, así como la renuncia a los derechos de su padre Carlos IV, y luego colocó a su hermano José Bonaparte en el trono de España.

Buscando crear legitimidad para José I de España, Napoleón convocó a las Cortes, cuyos delegados había seleccionado, para proclamar a José como monarca legítimo. Las Cortes aprobaron entonces la Constitución de Bayona al estilo francés y convocaron unas Cortes con 172 miembros, de los cuales 62 debían ser de Hispanoamérica. Debía haber un Consejo de Estado con una sección para Las Indias, nombre que España siguió utilizando para designar a Hispanoamérica y Filipinas, que estarían bajo el control de españoles nacidos en América y en Filipinas[6] A pesar de estos intentos formales de legitimar el gobierno de José Bonaparte mediante el consentimiento de las Cortes, fue rechazado por los españoles de la península y de Hispanoamérica y Filipinas. Tuvo gran importancia, ya que «desencadenó un proceso que condujo al colapso del imperio español». El régimen napoleónico en Madrid forzó dos cuestiones: la relativa libertad de las colonias para seguir sus propios asuntos, y los derechos de representación en las asambleas imperiales»[7].

Constitución española de 1978 texto

La Constitución española de 28 de diciembre de 1978 estableció un sistema cuasi-federal basado en las regiones autónomas, cada una con su propio parlamento y gobierno regional. El Parlamento central se compone de dos cámaras. Algunas de las comunidades autónomas, como Cataluña, Valencia, País Vasco y Galicia, gozan de un grado de autonomía que les permite tener dos lenguas oficiales. Una de las características interesantes de la Constitución española es que obliga a todos los ciudadanos a conocer la lengua oficial del Estado español.

(3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social de titularidad del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a los mismos de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y las distintas lenguas de España.

Esta Constitución entrará en vigor el día de la publicación de su texto oficial en el Boletín Oficial del Estado. También se publicará en las demás lenguas de España. Por ello, ordenamos a todos los españoles, particulares o autoridades, que acaten esta Constitución y velen por su cumplimiento como Ley Fundamental del Estado.

Constitución de 1978 en españa

El Día de la Constitución marca el aniversario de un referéndum celebrado en España el 6 de diciembre de 1978. En este referéndum se aprobó una nueva Constitución. Fue un paso importante en la transición de España hacia una monarquía constitucional y una democracia.

Los días previos al Día de la Constitución, los niños y jóvenes reciben clases extras sobre la historia, la política y la constitución de España. Cada año se invita a una selección de estudiantes de secundaria a leer la Constitución en la Cámara Baja de los edificios parlamentarios de Madrid unos días antes del 6 de diciembre. Los edificios parlamentarios están abiertos al público en general durante uno o dos días. El 6 de diciembre se celebra un cóctel en los edificios parlamentarios. El Día de la Constitución es un día tranquilo de descanso para la mayoría de la gente. Pasan el tiempo en casa relajándose con sus familiares o amigos cercanos.

El Día de la Constitución es una fiesta nacional. La vida pública es generalmente muy tranquila y la mayoría de las empresas y otras organizaciones están cerradas. La mayoría de las tiendas están cerradas, aunque algunas panaderías y tiendas de alimentación pueden estar abiertas. Los servicios de transporte público suelen tener un horario reducido, aunque puede que no haya servicios en las zonas rurales. Las ceremonias oficiales pueden provocar cierta congestión en Madrid.