Opticks

Isaac Newton realizó un gran avance conceptual al reconocer dos tipos diferentes de movimiento: el uniforme y el acelerado. Definió la fuerza como cualquier fenómeno que hace que un objeto se acelere y aplicó esta definición a sus propios estudios sobre la gravedad, describiéndola como una fuerza de atracción que existe entre dos masas cualesquiera en cualquier lugar del universo.
El movimiento uniforme, que es un objeto que se mueve a una velocidad constante en una dirección constante, o un objeto en reposo sentado en una mesa, por ejemplo. Esta ley establece que nada ocurre sin fuerza, y que un objeto permanece en movimiento uniforme a menos que actúe sobre él una fuerza.
Movimiento de aceleración, que es cualquier cambio en la velocidad de un objeto o en la dirección de su movimiento. Por ejemplo, el movimiento circular (no uniforme) a velocidad constante es una aceleración. Esta ley pone toda la idea en términos cuantitativos, dice que la fuerza es igual a la masa por la aceleración, y los números se pueden introducir en esa ecuación.
En la granja, tuvo un año y medio para pensar y reflexionar, para ponderar las cosas que había aprendido sobre las leyes de Kepler, las ideas de Galileo y otros conceptos que había estudiado como estudiante en Cambridge. Durante esos años hizo un descubrimiento notable, que consistió en deducir una descripción matemática de la fuerza universal de la gravedad.

La cronología de la antigüedad…

Todo el mundo sabe que Isaac Newton ideó la ley de la gravedad tras ver caer una manzana de un árbol en el jardín de su madre. El propio Newton contó la historia a varios contemporáneos, que la registraron para la posteridad.
Desde entonces, se atribuye a Newton el descubrimiento de la ley, describiendo que “todos los cuerpos celestes tienen una atracción o fuerza de gravitación hacia sus propios centros”. Pero estas palabras no son de Newton. Fueron escritas por su rival científico Robert Hooke en 1670, décadas antes de que Newton empezara a contar la historia de la manzana. Esto ha llevado a algunos historiadores a sospechar que Newton inventó deliberadamente la historia de la manzana para respaldar su pretensión de prioridad.
Aunque Hooke es más conocido hoy en día por una aburrida ley sobre los resortes, fue uno de los científicos más brillantes de su época e hizo multitud de descubrimientos. Incluso demostró que Newton estaba equivocado en un punto esotérico relativo a la caída de los cuerpos. Esto no le sentó bien al patológicamente quisquilloso Newton, que parece haberse propuesto demostrar que había trabajado en la gravedad años antes que Hooke, lo que le llevó a afirmar que se había inspirado en la manzana en 1666.

Ver más

Isaac Newton dijo una vez: “Si he visto más lejos, es por estar a hombros de gigantes”. Esta frase se convirtió en una de las más conocidas del mundo de la ciencia, pronunciada hace más de 300 años por el gran matemático y físico. Sus partidarios dirían que era un hombre humilde, que atribuía sus grandes éxitos a sus predecesores y contemporáneos.
Pero los que conocían la verdadera naturaleza del científico ávido de poder pensaban lo contrario, y veían la cita como una indirecta a uno de sus mayores rivales -el físico Robert Hooke-, que era más bajo que Newton y sufría de estatura.
Recordado por: Conocido sobre todo por su descubrimiento de la gravedad y por un encuentro apócrifo con una manzana, Newton fue un científico muy influyente cuyos logros incluyen también avances en óptica, cálculo y mecánica celeste.
Inquietante, ambicioso y propenso a intensos arrebatos, llegó al mundo con los puños preparados. Nació prematuramente en una aldea de Lincolnshire y fue un bebé diminuto que evitó la temida peste que asolaba el país en aquella época. Su padre murió a los tres meses de nacer, y más tarde se sintió despreciado por su familia, después de que lo enviaran a vivir con su abuela mientras su madre se casaba con un reve

Philosophi… naturalis principia…

En el huerto de Woolsthorpe Manor somos custodios de un manzano muy especial.    Sí, el mismo árbol del que cayó una manzana y que hizo que Newton se preguntara: “¿Por qué las manzanas siempre caen directamente al suelo?”.
Aquí empezó a pensar por qué todo caía siempre hacia abajo -no hacia los lados, ni hacia arriba- y llegó a la conclusión de que debía haber un poder (ahora lo llamamos fuerza) que las atraía. ¿Hasta dónde llegaría ese poder?”, pensó. ¿Por qué no hasta la Luna?”.
La historia de la caída de la manzana que inspiró a Newton es una leyenda científica, pero hay muchas verdades en ella. Sabemos que se inspiró constantemente en el mundo natural que le rodeaba. Esto le llevó a cuestionar, explorar y experimentar.    Más tarde, el propio Newton contó la historia a sus biógrafos, William Stukeley y John Conduitt, y éstos la recogieron en sus escritos.
La gente ha venido a visitar el árbol y la casa solariega de Woolsthorpe desde la época de Newton. Cuando una tormenta derribó el árbol en 1820, los peregrinos acudieron a verlo tirado en el huerto. Se hicieron dibujos de él y la madera rota se utilizó para hacer cajas de rapé y pequeñas baratijas.