Pastel de brazo de gitano

A continuación, separe los huevos en dos cuencos grandes, preferiblemente de metal. Añada dos tercios del azúcar en polvo a las yemas y bátalas, con el cuenco colocado sobre una cacerola de agua caliente, utilizando un batidor de globo, un batidor eléctrico o un batidor de huevos, hasta que la mezcla esté realmente espesa y pálida – unos 5 minutos deberían bastar. Sabrás que está bien cuando levantes las varillas de la mezcla y quede la impresión durante varios segundos.
Ahora bata las claras de huevo -no olvide limpiar primero los batidores- hasta que estén a punto de nieve. Añada el resto del azúcar en polvo y vuelva a batir hasta que las claras estén brillantes, unos 30 segundos más.
Con una espátula o cuchara de metal, incorporar las claras y la harina, con la ralladura de limón, a la mezcla de yemas en tres tandas alternas, haciéndolo lo más ligeramente posible. Vierta esta mezcla en el molde preparado, inclinándola para que cubra la superficie de manera uniforme. Meter en el horno precalentado, a 220°C/425°F (termostato 7), durante 8-10 minutos hasta que esté bien dorado y esponjoso al tacto.

Receta de pastel gitano

Con estas fechas navideñas, seguro que sigues dándole vueltas a la cabeza para hacer un plato delicioso como aperitivo que sorprenda a todos. Pues bien, hoy os traigo un brazo de gitano salado hecho a base de patatas que puede ser estupendo para la cena de Navidad.
Además, es bastante barato ya que no lleva nada del otro mundo, sólo ingredientes de andar por casa. Así, ahorramos un poco el bolsillo en estas fechas tan señaladas en las que tenemos varios gastos extra, como regalos, comida, bebida, etc.
Después, escurriremos las patatas y las pasaremos por un pasapures, añadiremos un huevo crudo y un poco de aceite de oliva, removeremos hasta conseguir un puré uniforme y compacto. Lo dejaremos templar.
A continuación, en un bol Pondremos las aceitunas en rodajas, el atún desmenuzado y escurrido, los mejillones enteros y la parte blanca de los huevos cocidos. Añadiremos un par de cucharadas de mayonesa y removeremos bien para que se mezcle todo.
Por último, sacaremos del frigorífico, retiraremos el film transparente y cubriremos el brazo de gitano con una fina capa de mayonesa. Esparciremos por encima la parte amarilla de los huevos picados y colocaremos unas tiras de pimientos del piquillo rojos.

Receta del brazo de gitano

Se dice que un monje trajo la receta del brazo gitano desde Egipto a España, pero es más probable que su nombre provenga de los restos de pastel que los gitanos solían colocarse en el brazo como parte del pago que recibían al vender su mercancía en las panaderías de toda Cataluña.
Este postre tiene muchas variantes, pero todas siguen el mismo método de montaje: un bizcocho blando relleno de una gelatina y/o crema azucarada y espolvoreado con azúcar en polvo o recubierto de nata. En algunos países, toma el nombre de brazo de reina, que se rellena con fruta fresca y nata, o pionono, con dulce de leche. El tronco de yule es una variante muy europea, con mucho chocolate.
La guayaba es una fruta común en el Caribe y en América Central y del Sur, y tan barata que se puede comprar en grandes cantidades. Como se echa a perder con bastante rapidez, se convierte en una pasta deliciosa y estable en el mercado. Algunas culturas la comen con queso fresco para un postre rápido, y otras la incorporan a tartas y pasteles como en nuestro decadente Brazo Gitano puertorriqueño.

Brazo gitano cubano

A continuación, separar los huevos en dos cuencos grandes, preferiblemente de metal. Añada dos tercios del azúcar en polvo a las yemas y bátalas, con el bol colocado sobre una cacerola de agua caliente, utilizando un batidor de globo, un batidor eléctrico o un batidor de huevos, hasta que la mezcla esté realmente espesa y pálida – unos 5 minutos deberían bastar. Sabrás que está bien cuando levantes las varillas de la mezcla y quede la impresión durante varios segundos.
Ahora bata las claras de huevo -no olvide limpiar primero los batidores- hasta que estén a punto de nieve. Añada el resto del azúcar en polvo y vuelva a batir hasta que las claras estén brillantes, unos 30 segundos más.
Con una espátula o cuchara de metal, incorporar las claras y la harina, con la ralladura de limón, a la mezcla de yemas en tres tandas alternas, haciéndolo lo más ligeramente posible. Vierte esta mezcla en el molde preparado, inclinándolo para que cubra la superficie de manera uniforme. Meter en el horno precalentado, a 220°C/425°F (termostato 7), durante 8-10 minutos hasta que esté bien dorado y esponjoso al tacto.