Precisión de la prueba pcr

Este artículo incluye una lista de referencias generales, pero permanece en gran medida sin verificar porque carece de suficientes citas en línea correspondientes. Por favor, ayude a mejorar este artículo introduciendo citas más precisas. (Abril de 2012) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)
La reacción en cadena de la polimerasa inversa (PCR inversa) es una variante de la reacción en cadena de la polimerasa que se utiliza para amplificar ADN con una sola secuencia conocida. Una de las limitaciones de la PCR convencional es que requiere cebadores complementarios a ambos extremos del ADN diana, pero este método permite llevar a cabo la PCR incluso si sólo se dispone de una secuencia a partir de la cual se pueden diseñar los cebadores.
La PCR inversa es especialmente útil para determinar la localización de inserciones. Por ejemplo, varios retrovirus y transposones se integran de forma aleatoria en el ADN genómico[1]. Para identificar los lugares en los que han entrado, las secuencias virales o de transposones “internas” conocidas pueden utilizarse para diseñar cebadores que amplifiquen una pequeña porción del ADN genómico “externo” flanqueante. El producto amplificado puede entonces secuenciarse y compararse con las bases de datos de ADN para localizar la secuencia que se ha interrumpido.

Qué es una prueba pcr covid

Cómo funciona: Esta prueba utiliza un hisopo para tomar una muestra de la nariz o la garganta del paciente. La prueba utiliza una PCR (reacción en cadena de la polimerasa) que encuentra el material genético viral si está presente. Ese material es detectable cuando una persona está activamente infectada. Además, con la prueba PCR, la descomposición del virus puede seguir detectándose después de la enfermedad aguda.
Cómo funciona: La prueba de antígenos permite identificar el virus en las secreciones de la nariz y la garganta. Lo hace buscando proteínas del virus (a diferencia de la prueba de diagnóstico, que busca material genético). La muestra se recoge con un hisopo que llega a menos de 1 pulgada dentro de la nariz. No es la misma técnica de prueba de la que ha oído hablar y que algunos describen como un incómodo “raspado del cerebro”.
No podemos garantizar que reciba los resultados de su prueba PCR en 72 horas o menos. Estas pruebas se procesan en un laboratorio externo y no tenemos control sobre los plazos del laboratorio. Sin embargo, los resultados suelen recibirse en un plazo de 5 a 7 días.

Prueba de pcr frente a prueba de antígeno

La PCR es muy sensible y detectará la presencia de ARN viral (con la PCR el virus se detecta dirigiéndose a uno o más fragmentos de genes). El fragmento del gen puede ser detectado y el virus “encontrado positivamente”. Pero, ¿es este ARN viral activo? Es decir, ¿tiene el ARN viral detectado la capacidad de reproducirse o infectar a la persona (virulencia) o de transmitirse a otras personas (infectividad)?
“La detección de virus por PCR es útil siempre que se pueda entender su precisión: ofrece la capacidad de detectar ARN en cantidades mínimas, pero puede no estar claro si ese ARN representa un virus infeccioso”.
Es decir, si la PCR detecta el virus en la muestra humana, esta detección podría corresponder a un virus que ahora es incapaz de infectar células y reproducirse. Los biólogos pueden saber si el virus es infeccioso inyectándolo en células (células de cultivo). Si estas células no se ven afectadas por el virus y el virus no se reproduce en ellas, entonces la prueba PCR encontró un virus que ya no está activo.
Se especula sobre si la PCR puede realmente encontrar el virus de la muestra de una persona o tal vez la PCR no es lo suficientemente específica y podría dar positivo cuando hay otros virus presentes. Algunos fabricantes de PCR nos dicen que hay “contaminación cruzada” e interferencias “no específicas” con una lista de virus y otros en sus manuales de instrucciones[3, 4].

Procedimiento de la pcr

A veces llamada “fotocopia molecular”, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es una técnica rápida y barata que se utiliza para “amplificar” – copiar – pequeños segmentos de ADN. Dado que para los análisis moleculares y genéticos se necesitan cantidades significativas de una muestra de ADN, los estudios de trozos aislados de ADN son casi imposibles sin la amplificación por PCR.
A menudo anunciada como uno de los avances científicos más importantes de la biología molecular, la PCR revolucionó el estudio del ADN hasta el punto de que su creador, Kary B. Mullis, recibió el Premio Nobel de Química en 1993.
Para amplificar un segmento de ADN mediante la PCR, primero se calienta la muestra para que el ADN se desnaturalice, o se separe en dos trozos de ADN monocatenario. A continuación, una enzima llamada “Taq polimerasa” sintetiza -construye- dos nuevas cadenas de ADN, utilizando las cadenas originales como plantillas. Este proceso da lugar a la duplicación del ADN original, y cada una de las nuevas moléculas contiene una hebra de ADN antigua y otra nueva. A continuación, cada una de estas cadenas puede utilizarse para crear dos nuevas copias, y así sucesivamente. El ciclo de desnaturalización y síntesis de nuevo ADN se repite hasta 30 o 40 veces, dando lugar a más de mil millones de copias exactas del segmento de ADN original.