Pronunciación de severo ochoa

La capacidad de Severo Ochoa para sintetizar ARN en el laboratorio marcó la primera vez que los científicos lograron combinar moléculas en cadena fuera de un organismo vivo, conocimiento que más tarde resultaría ser un paso esencial para permitir a los científicos crear vida en un tubo de ensayo. Por este trabajo, Ochoa recibió el Premio Nobel en 1959. Además de su trabajo de laboratorio, Ochoa, que se formó como médico en España, enseñó bioquímica y farmacología a muchas generaciones de estudiantes de medicina de la Universidad de Nueva York.

En Madrid, Ochoa soñaba con estudiar con el neurohistólogo español Santiago Rámon y Cajal, pero su sueño se frustró rápidamente cuando descubrió que el profesor de histología, de 70 años, se había retirado de la enseñanza, aunque seguía dirigiendo un laboratorio en Madrid. Sin embargo, Ochoa dudó en acercarse a Cajal incluso en el laboratorio, porque pensó que el anciano estaría demasiado ocupado para ser molestado por un estudiante sin importancia. Sin embargo, al final de su segundo año en la facultad de medicina, Ochoa confirmó su deseo de hacer investigación biológica y aceptó una oferta de su profesor para trabajar en un laboratorio cercano.

Severo ochoa premio nobel

Severo Ochoa de Albornoz (español: [seˈβeɾo oˈtʃoa ðe alβoɾˈnoθ]; 24 de septiembre de 1905 – 1 de noviembre de 1993) fue un médico y bioquímico español, ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1959 junto con Arthur Kornberg[1][3][4].

Ochoa nació en Luarca (Asturias), España. Su padre era Severo Manuel Ochoa (del que recibió el nombre), abogado y empresario, y su madre Carmen de Albornoz. Ochoa era sobrino de Álvaro de Albornoz (Presidente de la Segunda República Española en el exilio, 1947-1951), y primo de la poeta y crítica Aurora de Albornoz. Su padre murió cuando Ochoa tenía siete años, y él y su madre se trasladaron a Málaga, donde cursó desde la escuela primaria hasta el instituto. Su interés por la biología se vio estimulado por las publicaciones del neurólogo español y premio Nobel Santiago Ramón y Cajal. En 1923 ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Madrid, donde esperaba trabajar con Cajal, pero éste se retiró. Estudió con el padre Pedro Arrupe, y Juan Negrín fue su profesor:[3]

Severo ochoamédico

Un Premio Nobel de Medicina que generó un acalorado debate tras su concesión, pero que a pesar de ello ha tenido una repercusión muy positiva, fue el que ganaron en 1959 el español Severo Ochoa (24 de septiembre de 1905 – 1 de noviembre de 1993) y el estadounidense Arthur Kornberg (3 de marzo de 1918 – 26 de octubre de 2007) por su descubrimiento de dos enzimas que parecían ser responsables de la biosíntesis del ARN y del ADN, respectivamente

El centenario del nacimiento de Kornberg, casi 60 años después de la concesión del Premio, parece un buen momento para analizar las propias investigaciones de los galardonados y todo lo que vino después y que hizo que su Premio Nobel fuera muy especial.

Ochoa y Kornberg se interesaron por el mecanismo de síntesis de los ácidos nucleicos a raíz de la publicación por parte de Watson y Crick, en 1953, del modelo de doble hélice del ADN, que además sugería cómo podía llevarse a cabo esta síntesis.

Sólo unos años más tarde, tras un arduo trabajo, Ochoa y Kornberg, de forma independiente (aunque Kornberg pasó un tiempo en el laboratorio de Ochoa para aprender las técnicas de análisis de las enzimas y hasta cierto punto podría considerarse su «alumno»), aislaron dos enzimas que podrían explicar los mecanismos moleculares de síntesis del ADN y el ARN.

Wikipedia

Severo Ochoa estudió Medicina en la Universidad de Madrid. Tras licenciarse en 1928, Ochoa se doctoró en 1933. Como estudiante de la universidad, se incorporó al grupo de investigación de fisiología formado por Juan Negrín, y al laboratorio de la Residencia de Estudiantes, donde centró sus investigaciones en el metabolismo de la contracción muscular.

Gracias a las becas concedidas por la Comisión de Ampliación de Estudios, pudo continuar sus estudios en el extranjero investigando en Gran Bretaña y Alemania. Sin embargo, no pudo consolidar su posición como profesor universitario ni en el Laboratorio de Fisiología. El estallido de la guerra civil española en 1936 le llevó a buscar de nuevo oportunidades en otros lugares. Con el apoyo de Negrín, Ochoa pasó una temporada en Alemania e Inglaterra antes de trasladarse a Estados Unidos. En Estados Unidos, Ochoa trabajó en la síntesis de polinucleótidos encontrando la clave para la elucidación del código genético, descubrimiento que le llevó a ganar el Premio Nobel en 1959.

Como resultado de la mejora de las relaciones entre Ochoa y la comunidad científica española a finales de los 60 y principios de los 70, la Universidad Autónoma de Madrid y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) crearon el Centro de Biología Molecular.