Onde naceu rosalia de castro

Los poemas de Rosalía de Castro, impregnados de ese sentimiento de pérdida inexpugnable que en gallego se conoce como Saudade, siguen siendo vivos y agudos aun cuando expresan una dolorosa concesión a la inevitabilidad de los cambios que sólo pueden lamentarse. Hay un sentido de persistencia en estos poemas, y una negativa a aceptar falsos consuelos. De Castro toma su dosis de dolor sin diluirse, pero, notablemente, también sin amargura. La naturaleza está siempre presente en sus manifestaciones de una belleza lo suficientemente intensa como para provocar el dolor más agudo.
Mujer notable con una fuerte conciencia social, los antecedentes de De Castro influyeron probablemente en su predisposición a identificarse con sus compatriotas pobres y explotados. Era hija ilegítima de un sacerdote. Su madre procedía de una familia acomodada, pero de Castro pasó los primeros 14 años de su vida en el campo. A los 14 años, de Castro fue “reclamada” por su madre.    Echaba mucho de menos su vida en el campo y, sin duda, sus poemas surgieron de su sentimiento de añoranza y nostalgia por el campo, el único hogar que había conocido hasta que fue desplazada.    La sensación de algo anhelado e insatisfecho en estos poemas es tan honesta, sincera y sin artificios, que leerlos es casi experimentar directamente.

Biografía de rosalía de castro

Poeta famosa /Rosalia de Castro1837-1885 Rosalía de Castro nació como María Resalía Rita en 1837 de padres desconocidos en Santiago.    Poco se sabe de su infancia o de su educación, aparte de que destacaba en la investigación y disfrutaba con el dibujo, la escritura y los estudios musicales.
Castro comenzó a escribir a los doce años, y a los diecisiete ya era conocida en el Liceo de San Agustín.    En 1855 se casó con Manuel Martínez Murguía, que era un erudito de Galicia.    Al año siguiente, dio a luz al primero de sus siete hijos, una niña llamada Alejandra.    La familia se trasladó con frecuencia, entre Madrid y Simancas, mientras Rosalía se dedicaba a criar a sus hijos y a apoyar a su marido en su trabajo. Nunca deseó la fama y, de hecho, su marido la convenció para que publicara sus primeras obras.    En vida, publicó tres libros completos:    La Flor, Cantares y En las orillas del Sar, este último considerado por muchos estudiosos como una obra maestra en castellano que preparó el camino para la forma métrica moderna en castellano que muchos poetas españoles siguen utilizando en la actualidad.

La flor rosalía de castro

María Alonso Alonso es doctora en Literatura por la Universidade de Vigo. Actualmente es investigadora visitante en el Institute for Advanced Studies in the Humanities de la Universidad de Edimburgo. Sus intereses de investigación se centran tanto en la diáspora como en los estudios de género. Es autora de Diasporic Marvellous Realism: History, Identity and Memory (Brill, 2015) y del libro de próxima aparición Transmigrantes: fillas da precariedade (Axóuxere, en prensa). Además de su trabajo en el ámbito académico, es una premiada autora de ficción en lengua gallega.
Nacida en 1837 en Santiago de Compostela, la capital de Galicia, Rosalía de Castro fue una de las primeras autoras en España que publicó sus textos con su nombre real, en lugar de con un seudónimo. Este hecho, que podría considerarse significativo en sí mismo, no era más que una muestra del espíritu rebelde de Castro contra las convenciones de la época. También fue una de las figuras más destacadas del “Rexurdimento” (Renacimiento gallego), un movimiento literario que floreció durante la segunda mitad del siglo XIX y que pretendía liberar a Galicia de su ostracismo cultural y político.

Rosalía de castro poemas famosos

Rosalía de Castro (1837-1885) atiende con su oído a la más pequeña de las músicas: los ritmos de las palabras y cómo operan para transportar el canto y la conversación a la página. Cómo funcionan los saltos de línea. La rima. Cómo una copla o cancioncilla popular puede funcionar como una ruptura o corte, una secesión, como diría Chus Pato. Al traducir sus Cantares Gallegos (1863), sus Canciones Gallegas, la sigo con el oído, con el ojo, abriéndome a las texturas y a los ritmos.
La edición de 1872 de los Cantares Gallegos [1] es mi favorita, con sus delicadas texturas y la textilidad de la página. A menudo, los versos están separados, lo que permite que se mantengan por sí mismos y que existan dentro de su poema. En cierto modo, aparecen como se cantaban antiguamente las canciones populares, cuando cada oyente era también un cantante y podía alzar la voz para añadir una estrofa que adornara o adelantara la estrofa de la anterior.
Es la voz de una primavera gallega, murmurada: una Galicia ocupada. Incluso en los poemas identificados por la crítica como autobiográficos, el yo lírico no es sólo el yo de Rosalía, sino un yo tocado en clave abierta. Es un plegamiento, en el que Rosalía itera su propia inmersión entre los gallegos de los que canta. Los poemas no pueden definirse simplemente como canciones rurales, exploraciones de la identidad y el hogar, trabajos sobre la condición económica y social de las mujeres, y de los hombres. Los poemas son complejos gestos rítmicos y sonoros, movimientos que, en su condición material de lengua, nos hablan incluso traducidos, como usuarios de nuestra propia lengua, el inglés, hoy.