Sinfonía no. 6

La Sinfonía nº 9 en re menor, Op. 125, es una sinfonía coral, la última sinfonía completa de Ludwig van Beethoven, compuesta entre 1822 y 1824. Se estrenó en Viena el 7 de mayo de 1824. La sinfonía es considerada por muchos críticos y musicólogos como la obra más grande de Beethoven y uno de los logros supremos en la historia de la música[1][2]. Es una de las obras más conocidas de la música de práctica común,[1] y se mantiene como una de las sinfonías más interpretadas en el mundo[3][4].
La sinfonía fue el primer ejemplo de un compositor importante que utilizó voces en una sinfonía[5] Las palabras son cantadas durante el último (4º) movimiento de la sinfonía por cuatro solistas vocales y un coro. Está tomada de la “Oda a la alegría”, un poema escrito por Friedrich Schiller en 1785 y revisado en 1803, con adiciones de texto realizadas por Beethoven.
En 2001, el manuscrito original de Beethoven de la partitura, conservado en la Biblioteca Estatal de Berlín, se incluyó en la lista del Patrimonio del Programa Memoria del Mundo establecida por las Naciones Unidas, convirtiéndose en la primera partitura musical designada de este modo[6].

Retroalimentación

Una sinfonía coral es una composición musical para orquesta, coro y, a veces, vocalistas solistas que, en su funcionamiento interno y arquitectura musical general, se adhiere ampliamente a la forma musical sinfónica[1] El término “sinfonía coral” en este contexto fue acuñado por Hector Berlioz cuando describió su Roméo et Juliette como tal en su introducción de cinco párrafos a esa obra[2] El antecedente directo de la sinfonía coral es la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven. La Novena de Beethoven incorpora parte de la Oda a la Alegría, un poema de Friedrich Schiller, con texto cantado por solistas y coro en el último movimiento. Es el primer ejemplo de un compositor importante que utiliza la voz humana al mismo nivel que los instrumentos en una sinfonía[a].
Algunos compositores del siglo XIX, especialmente Felix Mendelssohn y Franz Liszt, siguieron a Beethoven en la producción de obras sinfónicas corales. En el siglo XX, Gustav Mahler, Igor Stravinsky, Ralph Vaughan Williams, Benjamin Britten y Dmitri Shostakovich, entre otros, produjeron importantes obras de este género. En los últimos años del siglo XX y en la apertura del siglo XXI se han producido varias obras nuevas en este género, entre ellas composiciones de Peter Maxwell Davies, Tan Dun, Philip Glass, Hans Werner Henze, Krzysztof Penderecki, William Bolcom y Robert Strassburg[4].

Longitud de la 9ª sinfonía de beethoven

El estreno, el 7 de mayo de 1824, fue un gran éxito. Para sorpresa del público, Beethoven utilizó un coro, una innovación nunca vista antes en los conciertos sinfónicos. Con el coro de la “Oda a la alegría” de Friedrich Schiller, la Novena Sinfonía transmite el poder de conexión del pueblo, de la alegría y de la libertad. Es música para la eternidad. Sin oírla, Beethoven creó una obra maestra que no sólo ha llegado a utilizarse como himno oficial de la Unión Europea y a figurar en el patrimonio documental mundial de la UNESCO, sino que también se utiliza en numerosos largometrajes y éxitos pop.
La película sigue las huellas de la Novena en cuatro continentes y examina las interpretaciones actuales. El cineasta Christian Berger conoce a personas cuyas vidas están estrechamente vinculadas a la Novena de Beethoven. “Rodamos en ocho países de cuatro continentes. Nuestros protagonistas hablaban diez idiomas diferentes, pero Beethoven siempre se cantaba en alemán. Eso fue un gran reto”, dice el director.
Los protagonistas de las siete historias de la película son (entre otros) el compositor chino y ganador del Oscar Tan Dun, el compositor británico Gabriel Prokofiev, el director de orquesta estrella griego Teodor Currentzis y Paul Whittaker (OBE) y su trabajo con niños con discapacidad auditiva con la Orquesta de Cámara Mahler (MCO).

Análisis armónico de la 9ª sinfonía de beethoven

Qué aprenderásAprende másenDescripción del cursoLa 9ª Sinfonía de Ludwig van Beethoven se estrenó en Viena en 1824 y sigue siendo una de las sinfonías más populares del repertorio. El tamaño y la complejidad de esta monumental sinfonía llevan las formas instrumentales tradicionales al límite, y su famoso final coral cambió nuestra visión de la música orquestal para siempre.
Aprenderá los fundamentos de la forma y el análisis musical, los géneros y estilos utilizados y las circunstancias de la primera interpretación de esta sinfonía y su historia posterior. Los alumnos de este curso no necesitan tener ninguna experiencia musical previa.