Ecos de borinquen – “el cuatro” [vídeo de la actuación en directo]

En meticuloso orden y disposición, y a cierta distancia, cada flor debe morir boca abajo. La grasa animal debe despojar a los pétalos de toda esencia, debe absorber todo lo que pueda ser absorbido. El enfleurage, la antigua técnica que se apropia de las fragancias y obtiene los aceites esenciales, ofrece la primera oportunidad de encerrar dentro de un frasco la vida fragante de una flor, la vida de la propia flor, su propia alma. La flor debe ser sacrificada. Debe morir: lo importante es el encanto de la cosa y no la cosa misma. Por eso, el poeta andaluz quiere ser perfumista, quiere ser parisino.
Juan Ramón Jiménez suscita reacciones contradictorias, presagia síntomas opuestos entre ellas y rara vez logra un consenso de gustos y preferencias. Algunas opiniones sectarias podrían sostener que su premio Nobel le negó el saludable semianonimato que todo poeta suele tener. También podrían decir que esa sobreexposición le relegó a la ceremonia permanente de las ediciones Aguilar, o a las tapas duras azules con firmas doradas de Ediciones Orbes. No estaría de más invocar alguna estadística: ¿cuántos poetas en lengua española son deudores incondicionales de su obra? En otras palabras, ¿cuántos jóvenes españoles, guatemaltecos, peruanos, guineanos ecuatoriales, venezolanos y argentinos se sienten atraídos por algún texto fijo, tan distinguido que lo veríamos en tinta amarilla fluorescente en cada página que pasa? Resumo este par de preguntas en una sola, más directa y “afectiva”: ¿Cuál es su vigencia -su presencia ferviente, por supuesto- en nuestros estantes privilegiados?

“manos” – una canción para orlando (lyric video)

Pocos estudios han evaluado la incidencia del asma en España. Aunque cada año desarrollan asma más niños que adultos, ningún estudio hasta la fecha ha analizado las diferencias en la incidencia siguiendo 2 cohortes de edad en la misma zona geográfica. El objetivo de este estudio fue determinar los cambios en las sibilancias, la hiperreactividad bronquial y el asma (en términos de inicio, persistencia y remisión), los cambios en el volumen espiratorio forzado en 1 segundo (FEV(1)) y la incidencia de asma en niños (11-16 años) y adultos jóvenes (20-44 años) en la ciudad de Huelva, España.
Se analizaron los datos de 2 grupos estudiados por primera vez entre 1991 y 1993 y por segunda vez tras un periodo de seguimiento medio de 9 años. En el primer periodo, los datos procedían del Estudio de Enfermedades Respiratorias en Huelva (714 niños) y de la Encuesta de Salud Respiratoria de la Comunidad Europea realizada en la ciudad (271 adultos). Ambos grupos respondieron a un cuestionario de síntomas respiratorios, se sometieron a pruebas de espirometría y completaron una prueba de provocación bronquial inespecífica con metacolina.

Vicente fernández – volver volver

Juan Ramón Jiménez Mantecón (pronunciación en español:  [xwan raˈmoŋ xiˈmeneθ manteˈkon];[a] 23 de diciembre de 1881 – 29 de mayo de 1958) fue un poeta español, prolífico escritor que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1956[1] “por su poesía lírica, que en la lengua española constituye un ejemplo de alto espíritu y pureza artística”. Una de las aportaciones más importantes de Jiménez a la poesía moderna fue su defensa del concepto de “poesía pura”.
Sufrió una crisis mental y una depresión, por lo que permaneció hospitalizado en Francia y Madrid[3]. Celebró su región natal en su poema en prosa sobre un escritor y su burro llamado Platero y yo (1914). En 1916 se casó en Estados Unidos con la escritora y poeta de origen español Zenobia Camprubí. Zenobia se convirtió en su compañera y colaboradora indispensable.
Al estallar la Guerra Civil española, él y Zenobia se exiliaron a Puerto Rico, donde se estableció en 1946. Jiménez estuvo hospitalizado durante ocho meses debido a otra profunda depresión. Más tarde se convirtió en profesor de Lengua y Literatura Española en la Universidad de Puerto Rico. Su influencia literaria en los escritores puertorriqueños marca fuertemente las obras de Giannina Braschi, René Marqués, Aurora de Albornoz y Manuel Ramos Otero[4] La universidad nombró un edificio en el campus y un programa de escritura en su honor. También fue profesor en la Universidad de Miami en Coral Gables, Florida. Mientras vivía en Coral Gables escribió “Romances de Coral Gables”. Además, fue profesor del Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Maryland, que rebautizó el Jimenez Hall en su honor en 1981.

Cortometraje de animación cgi: “alleycats” de blow studio | cgmeetup

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Juan Ramón Jiménez es uno de los escritores españoles más célebres del siglo XX. Nació el 23 de diciembre de 1881 en Moguer, Andalucía, España. Escribió y pintó durante toda su infancia, y estudió Derecho en la Universidad de Sevilla. Sin embargo, nunca ejerció la abogacía.
Publicó sus dos primeros libros en 1900, a la edad de 19 años, y se ganó la atención del poeta madrileño Rubén Darío, que invitó a Jiménez a Madrid. Durante esta época, Jiménez luchó contra una fuerte depresión a causa de la muerte de su padre y pronto regresó a Moguer. A continuación, fue a Francia para recibir tratamiento en un sanatorio. Después se trasladó a Madrid y regresó a Moguer. En esta época publica Elejías puras en 1908 y La soledad Sonora en 1911.