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José Ortega y Gasset está considerado como el filósofo español más relevante del siglo XX, posiblemente incluso el más relevante de todos los tiempos. Lejos de encajar en la imagen estereotipada de un filósofo, sentado en una torre de marfil, Ortega y Gasset se comprometió con su sociedad y sus problemas. En sus obras más importantes, como Meditaciones sobre el Quijote, La España invertebrada y La rebelión de las masas, las ideas filosóficas se aplican directamente a la comprensión de los problemas de la sociedad española y europea de la época.
Nacido el 9 de mayo de 1883 en el seno de una familia acomodada de Madrid, los padres de Ortega tenían muchas conexiones en la cultura y la política españolas. Su padre, José Ortega Munilla, era el director del prestigioso periódico liberal español El Imparcial (fundado en 1867 por su abuelo materno). Gracias a estas conexiones, importantes iconos de la cultura y la política españolas eran invitados habituales en la casa familiar. Los padres de José estaban más que dispuestos a permitir que él y sus hermanos participaran en sus discusiones, por lo que la mente del joven filósofo se cultivó desde una edad temprana.

pronunciación de josé ortega y gasset

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José Ortega y Gasset (español: [xoˈse oɾˈteɣa i ɣaˈset]; 9 de mayo de 1883 – 18 de octubre de 1955) fue un filósofo y ensayista español. Trabajó durante la primera mitad del siglo XX, mientras España oscilaba entre la monarquía, el republicanismo y la dictadura. Su filosofía ha sido caracterizada como una «filosofía de la vida» que «comprendía un comienzo largamente escondido en una metafísica pragmatista inspirada en William James, y con un método general a partir de una fenomenología realista a imitación de Edmund Husserl, que sirvió tanto a su proto-existencialismo (anterior al de Martin Heidegger)[1] como a su historicismo realista, que ha sido comparado tanto con Wilhelm Dilthey como con Benedetto Croce»[5].

el fascismo de ortega y gasset

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Una segunda traducción fue publicada en 1985 por la University of Notre Dame Press en asociación con W. W. Norton & Co. Esta traducción fue realizada por Anthony Kerrigan (traductor) y Kenneth Moore (editor). El novelista Saul Bellow escribió una introducción.
En esta obra, Ortega rastrea la génesis del «hombre-masa» y analiza su constitución, para describir el ascenso al poder y la acción de las masas en la sociedad. Ortega se muestra bastante crítico tanto con las masas como con los hombres-masa que las componen, contraponiendo «la vida noble y la vida vulgar» y excoriando la barbarie y el primitivismo que ve en el hombre-masa.
El resumen que hace Ortega de lo que intentó en el libro lo ejemplifica bastante bien, a la vez que ofrece la opinión del propio autor sobre su obra: «En este ensayo se ha intentado esbozar un determinado tipo de europeo, analizando principalmente su comportamiento respecto a la propia civilización en la que ha nacido». Había que hacerlo porque ese individuo «no representa una nueva civilización en lucha con una anterior, sino una mera negación…»

francisco suárez

Ortega argumentó que a principios del siglo XX la sociedad española estaba dirigida por personas que no tenían ni el talento ni el deseo necesarios para trascender sus propias insuficiencias personales. Estas carencias existenciales, subrayaba Ortega, se trasladaban a las instituciones que estos mediocres dirigían. Así, esta «invertebración» se refiere a personas en el poder que no están cualificadas para dirigir, y que se niegan a aceptar los consejos de los que sí están cualificados. Este pronunciamiento marca la primera vez que Ortega señala las cualidades morales del hombre masa.
La rebelión de las masas no es un giro inédito en el pensamiento de Ortega. Esta obra magistral es su intento de una sociología del conocimiento que busca encontrar los fundamentos de la existencia social, por tanto pública, y cómo ésta se forma por la razón vital (por ejemplo, la noción de valores inherentemente vividos) en nuestras acciones. La «razón vital» es un hilo conductor de la obra de Ortega. La razón vital, para Ortega, es el componente subjetivo y autoconsciente de la existencia humana. Sostiene que cada persona tiene la responsabilidad de descifrar por sí misma la dirección de los valores que abraza. De esos valores irradian todas nuestras acciones morales y, por tanto, sociales. Aunque Ortega trata el problema de la sociedad de masas en términos históricos, el libro sigue siendo un perspicaz viaje metafísico que arroja mucha luz sobre la naturaleza del hombre.