El círculo

El agente soviético Rudolf Ivanovich Abel enviaba y recibía mensajes codificados que se ocultaban dentro de cosas como monedas huecas de Estados Unidos, tornillos y pilas. El FBI tuvo conocimiento de las actividades de Abel por primera vez en 1953, cuando el incompetente colega subalterno de Abel, Reino Hayhanen, gastó por descuido una moneda hueca de cinco centavos que acabó en manos de un repartidor de periódicos. El repartidor de periódicos de Brooklyn que recibió la moneda pensó que era demasiado ligera. Dejó caer la moneda en la acera y ésta se abrió, revelando un trozo de microfilm con un mensaje codificado en su interior. Tras las meteduras de pata de Hayhanen, Abel perdió la confianza en él y lo envió de vuelta a la URSS, lo que no le habría ido bien a Hayhanen, que desertó en 1957. Mostró al FBI cómo descifrar el código y fue Hayhanen quien delató a Rudolf Abel. El “caso del níquel hueco” también fue dramatizado en Valtiollinen poliisi iskee (1959).
El acento aparentemente incongruente de Rudolf Ivanovich Abel era preciso. Abel nació en Newcastle-upon-Tyne de padres rusos y pasó algunos de sus primeros años en Escocia. Regresó a Moscú al final de su adolescencia, pero nunca perdió su acento al hablar inglés.

Sully: milagro en el hudson

Rudolf Ivanovich Abel (ruso: Рудольф Иванович Абель), de nombre real William August Fisher (11 de julio de 1903 – 15 de noviembre de 1971), fue un oficial de inteligencia soviético. Adoptó su alias cuando fue detenido por el FBI acusado de conspiración en 1957.
Fisher nació y creció en Newcastle upon Tyne, en el norte de Inglaterra, en el Reino Unido, de padres rusos emigrados. Se trasladó a Rusia en la década de 1920 y sirvió en el ejército soviético antes de realizar el servicio exterior como operador de radio en la inteligencia soviética a finales de la década de 1920 y principios de la de 1930. Posteriormente, desempeñó un papel de instructor antes de participar en operaciones de inteligencia contra los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, empezó a trabajar para el KGB, que lo envió a Estados Unidos, donde trabajó como parte de una red de espionaje con sede en la ciudad de Nueva York.
En 1957, el Tribunal Federal de Nueva York condenó a Fisher por tres cargos de conspiración como espía soviético por su participación en lo que se conoció como el Caso del Níquel Hueco y lo condenó a 30 años de prisión en la Penitenciaría Federal de Atlanta, Georgia[5]. De vuelta a la Unión Soviética, dio conferencias sobre sus experiencias. Murió en 1971 a la edad de 68 años.

El hombre de u.n.c.l.

El puente de los espías es una película estadounidense de 2015 de biografía histórica y thriller de espías dirigida por Steven Spielberg y escrita por Matt Charman, Joel Coen y Ethan Coen. La película está protagonizada por Tom Hanks, Mark Rylance, Amy Ryan, Alan Alda y Eve Hewson. Está basada en el Incidente del U-2 de 1960, en el que un abogado llamado James Donovan se ve inmerso en el centro de la Guerra Fría cuando se le encomienda la misión de negociar la liberación de Francis Gary Powers, un piloto cuyo avión fue derribado en la Unión Soviética.
La fotografía principal comenzó el 8 de septiembre de 2014 en Brooklyn, Nueva York. Touchstone Pictures estrenó la película en Norteamérica el 16 de octubre de 2015. Ese mismo día, 20th Century Fox estrenará la película en el resto de territorios internacionales. Su título provisional era St. James Place.
John Williams iba a escribir la partitura de la película, que sería su 27ª colaboración con el director Steven Spielberg. Sin embargo, en marzo de 2015, se anunció que Thomas Newman sustituiría a Williams para la película, ya que la agenda de Williams se vio interrumpida por un pequeño problema de salud y no estuvo disponible para componer la película.

Capitán phillips

BRIDGE OF SPIES es la historia escrita en imágenes en movimiento y otro capítulo de la crónica colectiva de esta nación que cobra vida de la mano de un maestro estadounidense, Steven Spielberg. Un brillante guión de Matt Charman y Joel y Ethan Coen sirve de código para descifrar esta historia de la Guerra Fría, con Tom Hanks demostrando su lugar en el canon junto a los grandes héroes del cine. Su misión de defender a un espía soviético -representada por Mark Rylance en un giro transformador- encarna a nuestra nación en su mejor momento, luchando por lo que es correcto sin importar el coste.