rae español

El Ejercicio de Evaluación de la Investigación (RAE) es un ejercicio que se realiza aproximadamente cada cinco años en nombre de los cuatro consejos de financiación de la educación superior del Reino Unido (HEFCE, SHEFC, HEFCW, DELNI) para evaluar la calidad de la investigación realizada por las instituciones de educación superior británicas. Los envíos de RAE de cada área temática (o unidad de evaluación) reciben una clasificación por parte de un panel de revisión por pares especializado en la materia. Las clasificaciones se utilizan para informar sobre la asignación de la financiación de la investigación ponderada por calidad (QR) que cada institución de enseñanza superior recibe de su consejo nacional de financiación. Los RAE anteriores tuvieron lugar en 1986, 1989, 1992, 1996 y 2001. Los resultados más recientes se publicaron en diciembre de 2008[1] y fueron sustituidos por el Research Excellence Framework (REF) en 2014.

El primer ejercicio de evaluación de la investigación en la enseñanza superior en el Reino Unido tuvo lugar en 1986 bajo el Gobierno de Margaret Thatcher. Lo llevó a cabo el Comité de Subvenciones Universitarias bajo la presidencia del matemático de Cambridge Peter Swinnerton-Dyer. El objetivo del ejercicio era determinar la asignación de fondos a las universidades británicas en un momento de fuertes restricciones presupuestarias. El comité recibió las declaraciones de investigación de 37 áreas temáticas («centros de coste») dentro de las universidades, junto con cinco resultados de investigación seleccionados. El comité emitió clasificaciones de calidad calificadas como «sobresaliente», «superior a la media», «media» o «inferior a la media». La financiación de la investigación asignada a las universidades (denominada financiación «relacionada con la calidad») dependía de las calificaciones de calidad de las áreas temáticas. Según Swinnerton-Dyer, el objetivo era establecer una medida de transparencia en la asignación de fondos en un momento de disminución de los presupuestos[2].

diccionario de la real academia española pdf

El Ejercicio de Evaluación de la Investigación (RAE) es un ejercicio que se realiza aproximadamente cada cinco años en nombre de los cuatro consejos de financiación de la educación superior del Reino Unido (HEFCE, SHEFC, HEFCW, DELNI) para evaluar la calidad de la investigación realizada por las instituciones de educación superior británicas. Los envíos de RAE de cada área temática (o unidad de evaluación) reciben una clasificación por parte de un panel de revisión por pares especializado en la materia. Las clasificaciones se utilizan para informar sobre la asignación de la financiación de la investigación ponderada por calidad (QR) que cada institución de enseñanza superior recibe de su consejo nacional de financiación. Los RAE anteriores tuvieron lugar en 1986, 1989, 1992, 1996 y 2001. Los resultados más recientes se publicaron en diciembre de 2008[1] y fueron sustituidos por el Research Excellence Framework (REF) en 2014.

El primer ejercicio de evaluación de la investigación en la enseñanza superior en el Reino Unido tuvo lugar en 1986 bajo el Gobierno de Margaret Thatcher. Lo llevó a cabo el Comité de Subvenciones Universitarias bajo la presidencia del matemático de Cambridge Peter Swinnerton-Dyer. El objetivo del ejercicio era determinar la asignación de fondos a las universidades británicas en un momento de fuertes restricciones presupuestarias. El comité recibió las declaraciones de investigación de 37 áreas temáticas («centros de coste») dentro de las universidades, junto con cinco resultados de investigación seleccionados. El comité emitió clasificaciones de calidad calificadas como «sobresaliente», «superior a la media», «media» o «inferior a la media». La financiación de la investigación asignada a las universidades (denominada financiación «relacionada con la calidad») dependía de las calificaciones de calidad de las áreas temáticas. Según Swinnerton-Dyer, el objetivo era establecer una medida de transparencia en la asignación de fondos en un momento de disminución de los presupuestos[2].

diccionario esencial de la lengua…

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La RAE se dedica a la planificación lingüística aplicando la prescripción lingüística orientada a promover la unidad lingüística dentro de los distintos territorios y entre ellos, para asegurar una norma común. Las directrices lingüísticas propuestas se plasman en una serie de obras.

La Real Academia Española fue fundada en 1713, siguiendo el modelo de la Accademia della Crusca (1582), de Italia, y de la Académie Française (1635), de Francia, con el propósito de «fijar las voces y vocabularios de la lengua española con propiedad, elegancia y pureza». El rey Felipe V aprobó su constitución el 3 de octubre de 1714, poniéndola bajo la protección de la Corona[cita requerida].

Su aristocrático fundador, Juan Manuel Fernández Pacheco, duque de Escalona y marqués de Villena, describió sus objetivos como «asegurar que los hispanohablantes puedan leer siempre a Cervantes», ejerciendo un progresivo mantenimiento actualizado de la lengua formal[cita requerida].

clasificación de la rae 2020

El Diccionario fue creado para mantener la pureza lingüística de la lengua española; a diferencia de muchos diccionarios de lengua inglesa, el DLE pretende ser autoritativo y prescriptivo,[3] más que descriptivo[4].

Cuando se fundó la RAE en 1713, uno de sus principales objetivos era elaborar un diccionario de castellano con autoridad. Sus primeros estatutos decían en 1715 que el propósito de la Academia era:[3]: 125

A pesar de esta política, en el siglo XXI la Academia ha respondido a las críticas sobre definiciones consideradas despectivas o racistas, como la de trapacero por gitano, diciendo que el Diccionario trata de reflejar el uso real, y que no se cambia nada eliminando la definición del diccionario, sino que hay que utilizar la educación para erradicar los usos inadecuados[7]. Véanse ejemplos en la sección Crítica.

La cuarta edición del diccionario (1803) introdujo los dígrafos «ch» (che) y «ll» (elle) en el alfabeto español como letras separadas y discretas. Las entradas que empezaban por «ch» se colocaron después de todas las entradas con «c» (así, czarda aparecía antes de chacal), y las entradas con «ll» después de «l». También en 1803, se sustituyó la letra «x» por la «j» cuando tenía la misma pronunciación que la «j», y se eliminó el acento circunflejo (^)[cita requerida] En 1994, se decidió en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española utilizar el alfabeto latino universal, que no incluye la «ch» y la «ll» como letras sueltas[8].